Fallos Penales de Interés General – Caso 1 – Hurto en grado de tentativa y hurto agravado

“(…) La defensa oficial apeló la resolución por la que se dispuso el procesamiento de S. E. Gira y al sistema de gestión integral de expedientes judiciales “Lex 100” se incorporó el escrito mediante el que esa parte se remitió a los agravios oportunamente formulados, de modo que el Tribunal se encuentra en condiciones de decidir.
Se atribuye a la nombrada el haber intentado apoderarse de una billetera de propiedad de M. J. A. y de varios objetos pertenecientes a M. M. B.. Ello habría tenido lugar los días 13 y 14 de enero de 2021, en el domicilio ubicado en ………., ……., departamento ……., de esta ciudad, donde la imputada se desempeñaba laboralmente como cuidadora de la nombrada B..
El juez Mariano A. Scotto dijo:
Considero que los argumentos expuestos por el recurrente no conmueven el convencimiento que se ha alcanzado en la instancia anterior.
En efecto, se cuenta con la declaración de la licenciada en terapia física M. J. A., quien declaró que “a las 17:55 me constituyo en el domicilio…cuando voy subiendo en el ascensor, yo había retirado dinero del cajero automático, lo pongo en mi billetera desordenado…al momento de llegar al domicilio de M., ya mi billetera estaba dentro de la cartera, y la cartera, cerrada…M. estaba ubicada en su cama ortopédica en el comedor de la casa. Delante de la cama está la mesa del comedor, que es donde apoyo mi cartera…veo que la empleada S. hacía cosas alrededor mío. Primero me ofreció algo fresco para tomar, después subió el volumen de la tele, lo que me llamó la atención porque yo estaba hablando con M. …Estaba de espalda a mi cartera…Mi cartera tiene un ruido particular cuando se cierra, y escucho ese ruido…Noto que la billetera…no estaba…En ese momento giro la cabeza mirando hacia la cocina, y veo a la cuidadora que continúa caminando…La llamaba y le digo ‘S. pero no giró…le pregunto si vio mi billetera, y ahí se le cambiaron los gestos de la cara y me dice ‘doctora no la vi’…”.
Sin embargo, A. agregó que luego de insistirle a Gira a fin de que le devolviese su billetera, finalmente, al advertirle que se comunicaría con la policía y con los familiares de B., la causante se la restituyó, aclarándole “todavía no saqué nada”, extremo que la damnificada verificó.
Por otra parte, A. expresó que Gira le había solicitado que no informara lo ocurrido ya que “era la primera vez que había hecho esto”, mas la denunciante comunicó el episodio a la empresa para la que aquélla trabaja y a D. P..
Ello fue corroborado por P. y F. B., a quienes A. les refirió el hecho en similares términos a los reseñados.
En consecuencia, dado que M. A. debió requerirle a Gira en más de una oportunidad la devolución de su billetera, la que, por otra parte, la imputada había trasladado previamente a otro espacio del departamento, cabe desestimar la hipótesis introducida por la defensa, acerca de que la imputada la tomó en el marco de su actividad laboral, dado que se encontraba limpiando la mesa en la que se apoyara tal objeto.
En relación con el hecho ocurrido el 14 de enero de 2021, F. B. refirió que, al concurrir al departamento de su tía y cuestionar a Gira sobre lo ocurrido el día anterior, ésta negó tal extremo y acordaron que enviaría un telegrama de renuncia.
Asimismo, B. expresó que, cuando Gira se retiró del departamento, junto con su pareja D. P. y R. I., revisaron el bolso que Gira había preparado y encontraron que había elementos de propiedad de su tía.
En los mismos términos declaró P., quien agregó que la persona que cuida a M. M. B. durante el fin de semana lo había alertado sobre la desaparición de varios objetos.
A su vez, R. I. -terapista ocupacional que asiste a M. M. B.- expuso haber presenciado el momento en que los sobrinos de la damnificada –D. y F.- extrajeron de la mochila de Gira diversos elementos de propiedad de su paciente, los que, por otra parte, reconoció en la vista fotográfica que le fue exhibida.
Por último, ante el agravio planteado por la defensa, cabe mencionar que la circunstancia de que P. y B. hayan revisado la mochila de Gira, ello en modo alguno puede equipararse al acto procesal de requisa que, según los artículos 230 y siguientes del Código Procesal Penal, ha de respetar las formalidades legales allí prescriptas, cuya observancia no es dable exigir -cual si fuera un funcionario- a los particulares (cfr. de esta Sala, causa número 55.035/15/1, “Flores Rimachi, E. R. y otro, del 2 de junio de 2017).
De ese modo, teniendo en cuenta que, tras el hallazgo de las cosas de propiedad de M. M. B., se radicó la denuncia correspondiente, no cabe predicar que se hayan violentado las garantías constitucionales de la imputada.
En tales condiciones, siempre que las manifestaciones de B. y P. han sido avaladas en lo sustancial por las de R. I., entiendo que corresponde homologar la decisión adoptada.
El juez Juan Esteban Cicciaro dijo:
Siempre que comparto los fundamentos expuestos por el juez Scotto en torno a lo sucedido el 13 de enero de 2021 -hecho que perjudicara a M. J. A.-, el procesamiento dictado debe ser confirmado.
Otro tanto ocurre en relación con lo acaecido el día siguiente, puesto que la prueba reseñada en el voto que antecede permite superar los agravios de la defensa.
Por lo demás, las particularidades del caso revelan que la revisación de la mochila de la imputada no debe ser materia de exclusión probatoria.
En tal sentido, cabe evocar lo dicho por D. P., no sólo en punto a lo que había sucedido con A. -de lo que había tomado conocimiento y por eso concurrió al lugar-, sino fundamentalmente porque las sospechas que ya recaían sobre Gira se actualizaron al tiempo de su concurrencia junto con F. B..
En efecto, aquél sostuvo que advirtió que las cerraduras de dos habitaciones del inmueble habían sido violentadas, extremo que daría lugar a una situación flagrante (art. 285 del Código Procesal Penal), además de repararse en que la sospechosa trabajaba entre los días lunes y jueves, acorde a lo puntualizado por B., y ese día precisamente se trataba de un jueves, de modo que con su renuncia ya no volvería.
De tal suerte y en tiempo oportuno, razonablemente se intentaba la defensa extrajudicial que prevé el art. 2240 del Código Civil y Comercial, cuyos límites, por cierto, no se superaron, puesto que habiéndose recuperado las cosas que Gira pretendía llevarse le devolvieron la mochila e inmediatamente la nombrada B. concurrió a la respectiva comisaría a formular la denuncia de lo ocurrido (al respecto, de esta Sala, ver las causas números 41332/2012, “Sigüeñas Benítez, J.”, del 30 de agosto de 2013 y 20336/2019, “Roda, P.”, del 1 de octubre de 2019). (…)”
Fallo Completo

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